Al dejar de fumar, es posible que gane peso. Hasta 2 ó 3 Kg. serían resultado de los cambios metabólicos que se producen al eliminar la nicotina.
Si pasa de este límite, la razón estriba en que come más.
Si al dejar de fumar come más, ello puede explicarse por:
. la nicotina inhibe el apetito, por lo que al suspender su consumo aumentan las ganas de comer;
. al dejar de fumar se recuperan los sentidos del gusto y el olfato, por lo que comer resulta más placentero;
. algunos ex-fumadores intentan compensar, por medio de la comida, la ansiedad que les produce no fumar.
En estas condiciones no es difícil engordar. En todo caso, será una reacción pasajera, que luego se recuperará. Lo que ocurre es que desanima al ex-fumador, que cree que va a seguir ganando kilos, y que va a resultar peor el remedio que la enfermedad.















