Veamos algunas de las preguntas más frecuentes que se plantean los fumadores.
Es el sueño dorado de todo fumador. Tan extendido como engañoso. La respuesta es NO. No lo intente. Cada cigarrillo le recordará el placer al que ha decidido renunciar. Tendrá que hacer constantes equilibrios para no caer.
Será más práctico despedirse por completo del tabaco. Lo mas probable es que poco tiempo después de empezar con esos 4 o 5 cigarrillos, de nuevo fume como antes.
En los países desarrollados, fumar es la principal causa evitable de enfermedad y muerte prematura. No sólo se va perdiendo calidad de vida (tos, expectoraciones, cansancio, etc.), sino que se va acortando el tiempo que a uno le queda por vivir.
Una persona que tiempo dos paquetes diarios quema alrededor de 8 años de su vida. ¿De verdad cree que merece la pena?
Es cierto. Fumadores o no, estamos expuestos a riesgos que no siempre podemos evitar. Pero podemos iniciar acciones para promover nuestra salud. Dejar de fumar es una de las más inteligentes.
El fumador tiene un riesgo extra de padecer diversas enfermedades. El )0% de los cánceres de pulmón, el 30% de todos los cánceres, el 75% de las bronquitis crónicas y el 25% de las enfermedades cardiovasculares, son debidos al tabaquismo. En España, 40.000 personas mueren todos los años a consecuencia del consumo de tabaco. ¿No le parece demasiado riesgo?
Cuando una persona lleva fumando la mayor parte de su vida, piensa que sin cigarrillos sera incapaz de disfrutar. Pero esto es falso.
A medida que el paso del tiempo le vaya liberando de ese incordiante deseo de fumar, usted disfrutará aún más que cuando fumaba. El fumador no es un hedonista. Es una persona que depende de la nicotina para funcionar, y tiene dificultades para divertirse sin estar envuelto en el humo del tabaco. No es que lo pase mejor. Es que no acierta a sentirse a gusto sin un cigarrillo entre los dedos. ¡Cómo le falte…!
Desde el momento en que usted apague el último cigarrillo, su organismo empezara a recuperarse de los efectos del tabaco. En un plazo de 10 ó 15 años, tendrá el mismo riesgo de contraer las enfermedades citadas que si no hubiera fumado nunca.
Cuanto antes lo deje, antes comenzará la recuperación, y mejores seran los resultados.
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