A lo largo de los diferentes niveles o recorridos por el interior de la mina, sobre taludes, pozos, salas o galerías pueden observarse, al margen de restos de la actividad minera (polvorines, anclajes, cargaderos, sostenimientos, etc.) que muestran el sistema de explotación de la época, manifestaciones geológicas de enorme calidad, entre las que destacan: un gran plano de falla, las mineral izaciones y los procesos kársticos.
El Plano de Falla, deja al descubierto más de 300 m’, visibles con asombrosa nitidez, las estrías formadas y que indican la dirección y sentido del desplazamiento de la tierra en esta zona hace millones de años. Asociado a la falla se aprecian numerosas mineralizaciones y rocas formadas al calor del movimiento.

Mina La Jayona
Las mineralizaciones, especialmente las de oligisto y hematites objeto de la explotación, están muy presentes y es frecuente observarlas rellenando pequeñas fracturas o en huecos de disolución de las calizas. Distintas formas de calcita, óxidos de cobre y otros minerales también se observan por numeroso rincones del recorrido.
Los procesos kársticos, tanto de disolución como de precipitación, son de primera magnitud. Entre los procesos de disolución se aprecian los distintos grados de evolución, que varían desde afloramientos de calizas con huecos rellenos de arcillas de descomposición hasta calizas altamente karstificadas que alcanzan su cénit en la vecina cueva de Los Muñecos, situada a escasos metros de la mina. Entre los procesos de formación destacan pequeñas estalactitas situada a la altura de la vista y que cuelgan de la clave de numerosas galerías.
Otros elementos geoiógicos, que ha dejado al descubierto la excavación son: contactos litológicos, plegamientos de la roca o estructuras sedimentarias, como marcas de corriente, que recuerdan el origen marino de las rocas.
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