Este castillo se encuentra abandonado y arruinándose por la indiferencia del Municipio y del pueblo, pero más tarde se hicieron importantes reparaciones, presentándose en la actualidad una fortaleza con un imponente aspecto. Sus impresionantes construcciones se alzan gallardas en los altos del peñascal que domina el caserío urbano. Se cuenta, que durante la Guerra de Sucesión, fue sitiada la plaza por las tropas del Archiduque de Austria, pretendiente a la corona de España, por el General portugués Conde de las Galbeas.